comprobantes fiscales

Comprobantes Fiscales, lo que nadie te ha dicho

¿Qué tanto sabes acerca de los comprobantes fiscales? Continua leyendo para más información.

Por Luis Mertens

¿Qué es un comprobante fiscal?

Un comprobante fiscal es un documento con valor legal que hace constar todos los datos involucrados en una operación de compraventa. La emisión del comprobante permite dar por concluida cualquier operación de venta. Este documento también es utilizado por las autoridades hacendarias para el cálculo de los impuestos derivados de las actividades comerciales. Por tal razón, un comprobante contiene la información de cada operación.

Muchos dirán que un comprobante fiscal es igual a una factura, pero en México se han contemplado variaciones de comprobantes fiscales como:

  1. Factura
  2. Recibo de Honorarios
  3. Recibo de Arrendamiento
  4. Comprobante Simplificado
  5. Comprobante de Donativo
  6. Recibo deducible
  7. Auto factura
  8. Nota de cargo
  9. Nota de crédito
  10. Comprobante de pago a plazos
  11. Carta de Porte

Lo que todos los documentos tienen en común es que sirven para que las partes de cualquier transacción puedan demostrar ante la autoridad hacendaria el ingreso monetario o la deducibilidad del pago. Información que aparece en el comprobante. Lo que lo convierte en “fiscal” es el timbrado o sellado que le otorgan las autoridades hacendarias.

En México el timbrado se realiza por medios digitales por internet, por eso obtenemos Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI). Este timbrado requiere verificación, que también es digital. Sin embargo, lo que nos puede parecer novedoso tiene una larga historia.

Historia de los timbres fiscales

Desde siempre, los gobiernos han requerido que cada persona con actividades económicas sea capaz de demostrar que ya ha pagado sus impuestos. De la misma manera, la base tributaria (es decir, nosotros) siempre ha buscado como demostrar que ya pagó esos impuestos. Para lo anterior se necesita un comprobante fiscal y para eso se inventaron una forma tan efectiva que persiste hasta ahora: el sellado o timbrado fiscal.

Desde el siglo XVII se conoce el uso de sellos en documentos. Posteriormente, en el siglo XVIII se tienen registros del uso de los timbres fiscales. Una actividad que aún persiste en México es el uso de sellos especiales para tabaco y alcohol. Cualquiera puede reconocer el holograma que nos permite saber que una bebida alcohólica ha sido gravada fiscalmente y ha cumplido con los requerimientos gubernamentales.

Con el uso del sello o timbre fiscal, tanto gobiernos como ciudadanía obtuvieron una manera de verificar los comprobantes fiscales de manera fiable y válida para todas las partes. vendedor, comprador y hacienda.

El problema es que los sellos y timbres postales pueden ser falsificados y se transforman en un dolor de cabeza. Por lo anterior, las autoridades hacendarias de muchos países ha invertido muchos recursos (humanos y económicos) para prevenir la falsificación de documentos y para verificar la validez de los comprobantes ya emitidos.

En la actualidad, los CFDI que se emiten en México cuentan con una de las soluciones tecnológicas más avanzadas en la emisión de timbres fiscales. de cualquier manera, el SAT insiste en que los comprobantes fiscales han de ser verificados.

Ya antes hemos hablado sobre los CFDI Falsos y evidentemente no queremos que nadie pague las desagradables consecuencias de un error humano o de las malas intenciones ajenas. Para esto, insistimos en recomendar la contratación de un servicio como Buzón CFDI.

En otro momento nos adentraremos más en la historia de los comprobantes fiscales. Por ahora es suficiente con saber que, aún cuando todavía utilizamos ideas de hace tres siglos, la tecnología nos ha llevado a lugares que eran insospechados. Nadie pensaría hace 25 años en que enviaría sus comprobantes fiscales desde un celular.