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Facturar como freelance en México

Por Luis Mertens

  • Te diremos cómo y por qué facturar cuando inicias tu trabajo como freelance.

facturar freelanceEn México existen 11.4 millones de personas  que trabajan por su cuenta[1]. Eso significa que existe un 22.4% de la población económicamente activa mexicana que debe facturar individualmente al SAT. A este tipo de personas que trabajan de manera independiente se les conoce en España como “autónomas” pero el término más utilizado en México es freelance.

Sin embargo, el término freelance se asociado más a personas jóvenes que se dedican al diseño, la arquitectura, las artes plásticas o el periodismo. Desde la aparición de internet han aparecido nuevas profesiones que suelen realizarse de manera independiente como: el diseño, programación y mantenimiento de portales web; blogueros; youtubers; estrategas de redes; especialistas en marketing web, etcétera. Lo que estas profesiones tienen en común es que, si buscan formalidad y crecimiento, deben emitir facturas electrónicas.

Los 3 pasos del freelance para facturar electrónicamente

Si bien el SAT cuenta con una plataforma para la emisión de facturas (no es algo que se pueda esconder), la contratación de un servicio de facturación es lo más recomendable por la flexibilidad y ventajas que otorga, como los servicios de consulta y asesoría.

Los pasos a seguir son

  1. Tramitar RFC con homoclave y firma electrónica (FIEL) ante el SAT. Parece una obviedad, pero sin esto no se podrá realizar nada. Mucha gente se resiste a darse de alta ante la autoridad fiscal, pero las opciones de crecimiento superan por mucho los inconvenientes que se puedan encontrar.
  2. Obtener un Certificado de Sello Digital (CSD):
    1. Para esto hay que descargar y usar la aplicación Certifica.
    2. Generar desde la aplicación la solicitud CSD, para esto se necesitará la FIEL.
    3. Guardar en un lugar seguro los dos archivos obtenidos con la solicitud.
    4. Enviar la solicitud CSD.
    5. Resguardar el Certificado de Sello Digital que llegará como un archivo con extensión “.cer”.
    6. En este punto ya se cuenta con clave privada, con llave privada (archivo “key”) y con la llave publica (archivo “cer”).
  3. Contratar los servicios de un Proveedor Autorizado de Certificación (PAC) que otorgue la oportunidad, como freelance, de facturar electrónicamente. Lo recomendable es que también tenga soporte para administrar a clientes y productos, recibir y validar, generar reportes y personalizar el diseño de la factura.

Después de cumplir lo anterior, un freelance tendrá la capacidad de emitir documentos fiscales válidos que seguramente le abrirán la puerta para el crecimiento profesional y económico.

Ya que se inicia la facturación, es importante tener buenas prácticas fiscales. Se debe cumplir con la Declaración Informativa de Operaciones con Terceros (DIOT); hay que hacer las declaraciones mensuales antes del 17 de cada mes; y las declaraciones anuales en abril. Por eso es que conviene contar con un servicio que facilite el tener un orden apropiado de las facturas emitidas y recibidas.

Cuando alguien se aventura a trabajar como freelance puede tener la sensación de que no hay necesidad de rendir cuentas a nadie sobre lo que se hace y produce. Pero, al igual que cualquier empresa, se crean responsabilidades frente a la sociedad.

Cumplir con los pagos y trámites fiscales no es sólo por evitar que el SAT nos persiga, sino para colaborar con todas las personas y comunidades que necesitan de los servicios del Estado en algún momento. Estos servicios van desde la distribución de agua potable hasta la seguridad y la protección civil.

El trabajador freelance no sólo realiza su labor para el disfrute individual, también aporta su granito de arena para el avance de su familia, de su comunidad y del país completo.

[1] Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo con datos del primer trimestre de 2016.